La polémica multa por comer empanada fue anulada

El distrito de Bogotá deberá devolverle a Stiven Claros el dinero que pagó por una multa que le fue impuesta tras aquirir una empanada en espacio público

La inspectora 17 de Policía de Atención Prioritaria, Mireya Peña García, anuló el comparendo que había sido impuesto, luego de que la Personería de Bogotá interviniera a favor de Claros.

El joven había pagado solo el 50% del valor del comparendo —441.662 pesos—por haber realizado pago dentro de los primeros cinco días hábiles. 

El ministerio Público Distrital consideró la multa como una acción excesiva y por eso solicitó la priorización de la audiencia en la que se resolvería la medida correctiva contra Claros, en defensa del debido proceso —teniendo en cuenta que estos procesos se realizan hasta ocho meses después de la sanción—. 


Expediente de la Inspección de Atención Inmediata.

La Personería, que estuvo presente en la audiencia realizada el primero de marzo, solicitó la no aplicación de la multa, argumentando que se trataba de una interpretación desmedida del código.



El pago de la multa

El suceso inicial logró un alcance tan amplio, que mantuvo a casi todo el país y a los medios al tanto del caso de Steven, a tal punto que, bajo el hashtag #PorElDerechoALaEmpanada, un par de youtubers —y sus seguidores— hicieron posible la recolección del dinero para hacer efectivo el pago del comparendo. 

El debate

Los cuestionamientos al código de Policía continúan, y con este nuevo hecho en la línea de tiempo de su implementación, también aumentan los cuestionamientos acerca de los parámetros que se tendrán en cuenta para interpretar cada uno de sus artículos.

Otros casos en los que la aplicación del código ha generado polémica y hasta un debate de control político en la Comisión primera de la Cámara de Representantes, como el de la fundación Arte de Vivir que no pudo entregar cobijas y comida a personas en condición de calle y el equipo de atención de emergencias en Bogotá que no pudo atender de manera oportuna una situación de crisis, amplían el espectro de reparos que aumentan entre la población civil, políticos e instituciones. 

vía la crónica

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